Aunque a primera vista parezca un basural, no lo es, es una calle. En Alfredo Palacios al 1400 hay 150 metros de desperdicios, más o menos desde López y Planes hasta pasando Blas Parera, lo que hace imposible el tránsito.
Más allá del problema de circulación, no se aguanta el olor que emana la basura. A esta se le sumaron animales muertos (perros y caballos), los cuales se terminan
descomponiendo en el lugar, convirtiéndolo en un foco infeccioso, relató Nicolás Rotger, un vecino del barrio, a LA GACETA. Rotger destacó además que en esa zona, se cobran impuestos como zona residencial.
Aunque no lo parezca, esto es una calle
La cantidad de basura que se arroja en Alfredo Palacios al 1400 hace imposible el tránsito.
FOTOS GENTILEZA DE NICOLÁS ROTGER